|
Se consolida la
diabetes, como la principal causa de muerte en
México
En México existen 10.9
millones de diabéticos, cada dos horas mueren 11
personas por complicaciones derivadas de este mal.
La diabetes es un grave problema de salud pública en
el mundo, que registra 176 millones de personas con
la enfermedad.
El Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y
Control de Enfermedades (CENAVECE), de la Secretaría
de Salud, calcula que existen 10.9 millones de
personas con diabetes y cada dos horas 11 mueren
debido a complicaciones por esta enfermedad. Ello la
sitúa en tercer lugar de mortalidad general y
primera como causa única.
Este problema de salud también se convierte en una
gran carga económica tanto para el Sistema de Salud
como para la sociedad. En nuestro país el gasto
anual relacionado con el tratamiento de la diabetes
fue calculado en 13 millones 310 pesos. Tan sólo por
hospitalización se estiman entre 30% a 65 % del
total de los costos.
A nivel mundial este incremento ha sido similar y se
le considera un grave problema de salud pública, ya
que se estima que existen más de 176 millones de
personas con diabetes.
Cada año se diagnostican 130 mil casos nuevos, es
decir, diariamente 356 personas se saben diabéticas.
De seguir esta tendencia mundial se espera que en 25
años más, ésta cifra se duplique a 370 millones de
personas con el padecimiento.
Ante este panorama es necesario unir esfuerzos entre
las diversas instituciones de salud y la sociedad
civil para tratar de revertir esta tendencia de
incremento de casos y complicaciones. Por ello, la
Asociación Nacional Mexicana de Educadores de
Diabetes (ANMED), lleva a cabo en la ciudad de
Pachuca, Hidalgo, el 4° Congreso de Educación en
Diabetes.
Este congreso tiene como objetivo educar al paciente
con diabetes y a sus familiares en todos los
aspectos relacionados con la enfermedad como es
alimentación, ejercicio, medicamento y emociones,
para que la persona diabética asuma su propia
responsabilidad en el cuidado de su salud.
Asimismo, ANMED brinda apoyo a los profesionales de la
salud para actualizarlos en temas relacionados con
la educación del paciente diabético, con el fin de
lograr mayor interacción entre ambos actores para
decidir cuál es el tratamiento más adecuado para
cada caso.
Hay que subrayar que a pesar de que esta enfermedad no
es curable, se puede controlar de forma efectiva a
través de una serie de medidas que si son llevadas
adecuadamente permiten que una persona diabética
retrase las complicaciones y mejore su calidad de
vida.
La diabetes es una enfermedad crónica-degenerativa que
se caracteriza por la incapacidad del organismo para
usar apropiadamente la glucosa sanguínea que
adquirimos a través de los alimentos como almidones,
productos lácteos, frutas y vegetales.
Cuando el organismo funciona de forma normal, nuestros
niveles de glucosa o azúcar en la sangre se elevan
luego de alimentarnos. Una vez que se encuentra ahí,
la insulina –hormona fabricada por el páncreas- es
la encargada de eliminarla de la sangre y la
distribuye a las células.
Sin embargo, un mal funcionamiento de este órgano
productor de insulina, conlleva a la alteración de
la producción conocida como diabetes mellitus no
insulino dependiente. Mientras que la diabetes
mellitus insulino dependiente es aquella en la que
el páncreas está incapacitado para producir
insulina, alteración que se puede deber a factores
genéticos, infecciosos e inmunológicos.
Ante esta situación, la Secretaría de Salud ha puesto
en marcha un sin número de acciones encaminadas a
combatir este padecimiento y complicaciones, las
cuales se presentan hasta en 50% de las personas
diabéticas como es: ceguera, amputación de miembros
inferiores, insuficiencia renal crónica,
enfermedadcerebral vascular, entre otros.
Otra de las acciones es diagnosticar de forma temprana
el mayor número de casos, pues en la actualidad se
estima que entre 30% y 50% de las personas con
diabetes desconocen que padecen la enfermedad. Por
lo que se implementó una intensa campaña preventiva,
cuya meta es llegar a 23 millones de detecciones
para el 2006.
Finalmente, uno de los programas preventivos que
destacan es la identificación de las personas en
riesgo de padecer diabetes. Para ello, una de las
acciones es la medición de la cintura, ya que un
estudio del CENAVECE señala que 95% de la población
con menos de 83 centímetros de diámetro, tiene menos
probabilidades de desarrollar este padecimiento.
|